
Disfrutando de una amena plática y un delicioso desayuno se encontraban los hermanos Everardo Jiménez, mientras refrendaban la cultura familiar inculcada por sus padres.
Mientras hablaban de sus proyectos, recordaban anécdotas de su infancia y lo rápido que los rebasó la tecnología, la cual no se imaginaron.
Ahí acordaron el día y la hora de su próxima reunión, que se llevará a cabo en el mes de junio, donde esperan la presencia del resto de sus familiares.






